¿En que beneficia la reforma a la LFPCA?

¿Sabes en que te beneficia la reforma a la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo publicada el pasado 13 de junio de 2016?

estherL.D. María Esther Ruiz López,

Asociada Litigio Fiscal

esther.ruiz@ruizconsultores.com.mx

Con el fin de contribuir al acceso a la justicia de todos los gobernado, la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo fue publicada el 01 de diciembre de 2005 en el Diario Oficial de la Federación iniciando si vigencia a partir del 01 de enero del 2006, siendo un parteaguas en la impartición de justicia administrativa, toda vez que anteriormente el procedimiento Contencioso Administrativo se encontraba regulado por medio del Código Fiscal de la Federación.

Como la mayoría de las Leyes en México, la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo ha tenido diversas reformas, siendo 2 de ellas las de mayor relevancia. La primera fue publicada el 10 de diciembre de 2010, y contemplaba una nueva vía para llevar el Juicio Contencioso Administrativo y también un nuevo medio para llevar el mismo; con dicha reforma surgió a la luz el juicio en la vía sumaria para los juicios de una cuantía menor[1], así como el Juicio el Línea, el cual te permite llevar a través de un portal del propio Tribunal, el juicio de forma electrónica a través de internet. La segunda reforma fue publicada el 13 de junio de 2016 en el DOF, entrando en vigor al día siguiente. Primordialmente, dicha reforma contempla la reducción sustancial de los plazos, así como una homologación en estos.

En la reforma del 2010, se contempló como recién se ha dicho, el juicio sumario, el cual reducía radicalmente los plazos ya que por ejemplo para presentar el juicio ordinario se contaba con 45 días hábiles, lo cual se traducía en dos meses y medio para presentar la demanda, esto claro, si no se tenían días inhábiles; mientras que para la presentación del juicio sumario se tenían 15 días hábiles para su presentación, siendo 3 semanas prácticamente.

Se comprendía que dicha reforma era para que todo fuera más ágil ya que también en el propio proceso se redujeron los plazos de forma drástica.

Ahora con la reforma del pasado 13 de junio de 2016, se redujo el plazo para presentar el juicio en la vía ordinara, ya que pasó de 45 días hábiles a 30 días hábiles, y se homologó con el juicio en la vía sumaria para tener ambos 30 días hábiles para ser presentada la demanda. Así mismo, los plazos para ampliar la demanda y presentar recursos se disminuyeron pasando de 20 días hábiles a 10 días hábiles en el primer caso y 10 días hábiles para el segundo, esto en la vía ordinaria. Para la vía sumaria, los plazos en lo que ve al procedimiento se mantuvieron.

Así mismo se contempla la posibilidad de realizar notificaciones a los particulares vía electrónica, es decir, por correo electrónico. Esto con independencia de si el juicio se sigue de forma tradicional o bien si se realiza en línea.

Otro punto importante es lo referente a las medidas cautelares, las cuales son la propia suspensión, que consiste en que las cosas se mantengan en el estado en que se encuentran para que no haya una afectación, como lo puede ser tener un embargo cuando se determina un crédito fiscal, como las medidas cautelares positivas, distinguiendo que las medidas cautelares positivas están encaminadas a evitar que el litigio quede sin materia o se cause un daño irreparable al actor. “Asimismo se pretende distinguir y simplificar el procedimiento para el otorgamiento de las medidas cautelares positivas, aclarando que a ellas se les aplican los artículos 25, 26 y 27 de la Ley Adjetiva y, de la suspensión, de la que se aclara que el procedimiento para obtenerla se encuentra exclusivamente en el artículo 28 de la referida Ley, homologando los plazos al tenor de la Ley de Amparo”[2].

Con dicha reforma se pretende proteger el derecho humano a la tutela judicial efectiva, al establecer que la interposición de la demanda en la vía incorrecta, no genera su desechamiento, improcedencia o aplazamiento del juicio, ello condicionado a que la demanda se presente dentro del plazo general de treinta días hábiles. De igual forma y en atención a la equidad procesal entre las partes, se estima conveniente otorgar el mismo plazo a la autoridad demandada para contestar la demanda.

Por otro lado, se establece la obligación del Magistrado Instructor para reconducir la vía en cualquier fase del procedimiento ordenando para salvaguardar el debido proceso legal. También se precisa que la vía sumaria no procede en los juicios en donde se alegue la violación a una tesis de jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en materia de inconstitucionalidad de leyes o del Pleno de la Sala Superior del propio Tribunal, pues resulta apresurado determinar la aplicabilidad de tales criterios al momento de admitir la demanda.

La reforma a la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, nos beneficia al reducir plazos para la tramitación del Juicio Contencioso Administrativo, tutelando con ello el derecho humano de acceso a la justicia y justicia efectiva.

[1] Inicialmente se contemplaba para resoluciones que no excedieran de 5 veces el Salario Mínimo general vigente en el Distrito Federal elevado al año, ahora pasó de 5 a 15 veces.

[2] Iniciativa de Reforma a la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo.